En los últimos cinco siglos, la Tierra ha sido testigo de la desaparición de 73 ramas completas en su árbol evolutivo, revela un estudio alarmante. A pesar de que los humanos representan apenas el 0,01% de la biomasa del planeta, su impacto en los ecosistemas terrestres ha acelerado la extinción de especies a un ritmo 35 veces más rápido que en los últimos 65 millones de años.