La selección albiceleste tardo 22 minutos para marcar el primer gol en un partido difícil, donde el rival presionaba arriba, creando algunas situaciones de gol, pero la defensa argentina y su impericia le impedían concretar. Casi nada de la Scaloneta hasta que Rodrigo De Paul metió un pase profundo para Julián Álvarez, que la recibió, eludió a un defensor y definió por debajo del arquero.