Este fenómeno, que cubre el cielo con una tonalidad plomiza y reduce la visibilidad, también ha generado una aureola solar, un indicio del impacto de los contaminantes en la atmósfera. Las autoridades prevén que la situación se mantenga hasta el miércoles o jueves, cuando se espera que la rotación del viento y las posibles lluvias ayuden a disipar el humo.