Las ventas minoristas mantienen una marcada tendencia descendente a pesar de la mayor oferta de financiamiento y el incipiente resurgimiento de créditos personales, con una baja del 10,5% interanual en agosto, a precios constantes, y acumulan un descenso del 16,2% en los primeros ocho meses del año. En la comparación mensual desestacionalizada retrocedieron un 1,6%.