La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece que todos los fármacos con nuevos ingredientes activos deberán someterse a estudios de biodisponibilidad y bioequivalencia, cruciales para garantizar su eficacia y seguridad en el organismo. Los laboratorios tienen un plazo de 180 días para presentar los resultados.
Estos estudios buscan asegurar que los medicamentos genéricos y originales se comporten de forma idéntica, es decir, que el principio activo llegue a la sangre en la misma cantidad y velocidad para ejercer su efecto terapéutico.