La propuesta forma parte del paquete de reformas de “segundo orden” del Poder Ejecutivo y apunta a “poner orden donde antes reinaba la barbarie”, según expresaron.
La iniciativa contempla el agravamiento de penas, la incorporación de nuevas figuras como la conducción imprudente —un reclamo histórico de Madres del Dolor—, y la ampliación del concepto de legítima defensa, donde la presunción recaerá en favor de quien se defiende.