El Gobierno aprobó una nueva Política de Inteligencia Nacional a través del Decreto 864, presentado como la hoja de ruta que guiará el accionar de los servicios de inteligencia en los próximos años. El documento, de 34 páginas, establece prioridades en ciberseguridad, terrorismo, crimen organizado y asuntos estratégicos como la cuestión Malvinas. La publicación llega tras el cambio de autoridades en el organismo, con la salida de Sergio Neiffert y la designación de Cristian Auguadra, y marca la primera definición de política integral para el área en más de dos décadas, según fuentes oficiales.