Enero comenzará con una nueva tanda de aumentos en servicios esenciales que impactarán de forma directa en el bolsillo de los argentinos, en un escenario de inflación que analistas privados estiman entre el 2,5% y el 2,8% para diciembre. Los ajustes alcanzarán a alquileres, prepagas, cable, telefonía y combustibles, además de las tarifas de gas y electricidad, que esperan la oficialización de nuevos cuadros tarifarios.