La histórica empresa textil Emilio Alal SACIFI anunció el cierre definitivo de sus plantas de hilados y telas en la ciudad de Goya, Corrientes, y en Villa Ángela, Chaco, una decisión que dejó sin trabajo a 260 operarios y puso fin a más de cien años de actividad industrial en la región. En el caso de Goya, los trabajadores fueron notificados de manera sorpresiva a través de telegramas de despido, lo que provocó un fuerte impacto social y económico en una comunidad donde la fábrica representaba uno de los principales sostenes del empleo privado y del entramado productivo local.
A través de un comunicado, la empresa explicó que el cierre se resolvió luego de agotar todas las alternativas posibles para sostener la producción, aunque el actual contexto económico volvió inviable la continuidad de las operaciones.