La educación primaria argentina enfrenta un cambio drástico: para 2030, la matrícula caerá un 27%, lo que equivale a 1.200.000 alumnos menos que en 2023. Según un informe de Argentinos por la Educación, este fenómeno —impulsado por el descenso de la natalidad— afectará a todas las provincias y provocará una reconfiguración total de las escuelas. De mantenerse la estructura actual, las aulas de más de 25 alumnos desaparecerían, poniendo en duda la continuidad de unas 50.000 secciones y cerca de 71.000 cargos docentes en todo el país.