El mercado de electrodomésticos cerró 2025 con un crecimiento interanual del 23%, consolidándose como uno de los motores del consumo de bienes durables. La expansión fue el resultado de una combinación de factores: la apertura de importaciones, una marcada deflación en dólares y el regreso del financiamiento, en un marco de recuperación gradual del consumo privado.
Según un informe de la consultora NielsenIQ, las categorías de línea blanca y pequeños electrodomésticos traccionaron el mercado con una suba del 36%, superando ampliamente el promedio general.La desregulación del comercio exterior aumentó la oferta y provocó bajas de precios históricas.