A partir del 1° de febrero, las tarifas de servicios públicos sufrirán un nuevo ajuste como parte del plan de reducción de subsidios del Gobierno nacional. El incremento más fuerte se dará en el gas, con una suba del 16,8% a nivel país, mientras que las boletas de luz en el AMBA (Edenor y Edesur) aumentarán un 3,5%. Desde la Secretaría de Energía justificaron la medida como una estrategia para "dar previsibilidad" y evitar facturas impagables durante los meses de invierno, distribuyendo el peso del costo energético de manera gradual.