El ahora exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia con un argumento central: su rechazo a la guerra en Irán. En su carta sostiene que no existe una amenaza inminente que justifique el conflicto, y afirma que no podía respaldar una intervención que, según su visión, carece de fundamentos estratégicos claros. Asimismo, señaló directamente a Israel y a su lobby en Estados Unidos como factores de presión en la decisión de avanzar con la guerra.