La operación “Midnight Hammer” (Martillo de Medianoche) marcó el ingreso formal de Estados Unidos en la guerra entre Israel e Irán. La noche del sábado, el presidente Donald Trump ordenó el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes, en lo que se convirtió en el ataque más grande con aviones B-2 de la historia del país. La decisión sacudió a la comunidad internacional y frustró el camino diplomático, apenas dos días antes de una nueva ronda de negociaciones prevista en Mascate. Según el Pentágono, el operativo se planificó durante meses y buscó evitar que Irán obtenga una bomba nuclear.