La situación tras las inundaciones continúa siendo crítica, pero el caudal del riacho está en bajante, dando una esperanza a las familias de evacuados, que comenzaron a mirar con ánimos el futuro. Medio metro descendió y la tendencia es continuar en baja. De todos modos, siguen activos los centros de evacuados, donde se alojan alrededor de 500 personas y más de 200 familias.
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Foto: María Daniela Varela
Por el momento los habitantes de la zona rural son los que más complicaciones tienen para acceder a la asistencia, principalmente en la cuarta sección Palmar. Mientras, se mantiene la condición de emergencia hídrica, catastrófica y sanitaria, tanto para el ámbito urbano como para la zona rural, una medida que dotó al Ejecutivo municipal de una importante herramienta para manejar la crisis.