La carne de pollo se sigue afianzando como opción.
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Lejos del consumo récord (92-93 kilos por persona en 1950), las personas que antes compraban por kilo la pulpa hoy lo hacen por unidad de bife. El precio de la carne vacuna volvió a posicionarse como uno de los principales motores de la inflación en la Argentina. Esa afirmación se desprende del último reporte del costo de vida que es medido mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). A nivel regional los cortes cárnicos se encarecieron un 12,1% en el primer bimestre de 2026.
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Foto: N
Ayer se conoció un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), en el que precisó que los cortes vacunos registraron una suba del 7,4% en el segundo mes del año, ubicándose muy por encima del promedio de los alimentos, con el cuadril y la nalga encabezando los incrementos, con alzas cercanas al 8%, seguidos por la paleta, que trepó al 8,1%, y la carne picada, con un 7,1%. Por su parte, el asado (uno de los cortes más representativos del consumo local) aumentó un 5,7%.
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Foto: Joaquin Meabe
En la comparación interanual el fenómeno se vuelve aún más evidente, ya que acumula una suba del 54,1%, liderando los aumentos dentro del capítulo alimentos. A nivel de cortes los incrementos son todavía más pronunciados: el asado registra un alza del 67,6% en el último año, seguido por el cuadril (65,9%), la paleta (65,7%), la nalga (62,1%) y la molida (56,6%). En promedio, los precios de los cortes vacunos escalaron un 63,6% en términos interanuales, muy por encima de la inflación general, que se ubicó en el 33,2%.