A través del Decreto 984/2024, tras haber suspendido la financiación a proyectos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) el gobierno implementa un nuevo enfoque, donde establece que los subsidios para películas sin interés especial se liquidarán en un 70% del producido bruto de boletería, mientras que aquellos largometrajes que cuenten con interés especial recibirán el 100%. La medida busca optimizar el uso de recursos públicos y se aplicará a las producciones cuyo estreno comercial sea posterior al 24 de julio de 2024.