Con una demanda de gas natural al límite, el Gobierno activó medidas de emergencia: se interrumpió el suministro a industrias —incluso con contratos firmes—, se cortó por 24 horas el servicio en estaciones de GNC y se restringieron las exportaciones a Chile. Pese a estas decisiones, se registraron cortes residenciales en Mar del Plata y otros puntos de Buenos Aires. También hubo apagones en el AMBA, donde 100.000 usuarios quedaron sin luz en la madrugada del martes. El Comité Ejecutivo de Emergencia del Enargas debió reunirse tres veces en menos de 24 horas para intentar sostener el abastecimiento prioritario a hogares.