Economía

El salario no alcanza

Siete de cada diez trabajadores no supera la canasta básica.

actualidad

Editado por Joaquin Meabe

Fotogrfías de N

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Informe del Instituto Gino Germani

Deterioro estructural en el mercado laboral argentino.

El 72% de los trabajadores ,entre formales e informales, percibe menos de $1 millón mensual, frente a una Canasta Básica Total que en octubre superó los $1.213.000 para un hogar tipo. El fenómeno ya no distingue niveles de protección laboral: incluso entre los asalariados registrados, el 58% no supera ese umbral y uno de cada cinco empleados de jornada completa es pobre. En los segmentos informales, la situación es más crítica, con el 89% de los asalariados no registrados y el 88% de los cuentapropistas de baja calificación por debajo de la línea de pobreza.
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El 72% de los trabajadores ,entre formales e informales, percibe menos de $1 millón mensual, frente a una Canasta Básica Total que en octubre superó los $1.213.000 para un hogar tipo. El fenómeno ya no distingue niveles de protección laboral: incluso entre los asalariados registrados, el 58% no supera ese umbral y uno de cada cinco empleados de jornada completa es pobre. En los segmentos informales, la situación es más crítica, con el 89% de los asalariados no registrados y el 88% de los cuentapropistas de baja calificación por debajo de la línea de pobreza.
El estudio incorpora además la noción de “pobreza residencial”, un indicador que resume la incapacidad de miles de hogares para sostener vivienda, servicios básicos y estabilidad mínima aun con ingresos laborales. Los servicios públicos, que en 2023 representaban el 4% del salario mediano, hoy demandan el 11%, mientras el costo de vida eliminó toda posibilidad de ahorro. En ese contexto, el 12% de los ocupados sostiene más de un trabajo para llegar a fin de mes, reflejo de un escenario donde la figura del “trabajador pobre” dejó de ser excepcional y se convirtió en una realidad extendida en todas las capas del mercado laboral.
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El estudio incorpora además la noción de “pobreza residencial”, un indicador que resume la incapacidad de miles de hogares para sostener vivienda, servicios básicos y estabilidad mínima aun con ingresos laborales. Los servicios públicos, que en 2023 representaban el 4% del salario mediano, hoy demandan el 11%, mientras el costo de vida eliminó toda posibilidad de ahorro. En ese contexto, el 12% de los ocupados sostiene más de un trabajo para llegar a fin de mes, reflejo de un escenario donde la figura del “trabajador pobre” dejó de ser excepcional y se convirtió en una realidad extendida en todas las capas del mercado laboral.