El aumento sostenido del costo de vida en Corrientes y los niveles de trabajo informal configuran un mismo escenario: ingresos que no logran acompañar la dinámica de los precios. Según el Índice Barrial de Precios del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana, una familia tipo necesitó en marzo más de $1,1 millones para no caer en la pobreza, en un contexto donde los alimentos y productos básicos continúan encabezando los aumentos. Este dato se cruza con una realidad estructural: una parte significativa de los trabajadores se desempeña en condiciones informales, sin estabilidad ni protección social.