La Remuneración al Trabajo Asalariado (RTA) representó el 43,2% del Producto Bruto Interno (PBI), una baja frente al 44,7% del mismo período de 2023. Este retroceso se dio en un contexto de pérdida de empleos registrados (-2% interanual) y crecimiento del trabajo informal (+1,4%) y no asalariado (+1,8%). Sectores clave como la industria manufacturera (-4,2%), la construcción (-3,7%) y el comercio (-3,2%) concentraron la mayor caída en puestos laborales.
2/2
Foto: María Daniela Varela
El impacto también fue evidente en los ingresos. Mientras los salarios del sector privado formal cayeron un 2,4% respecto al nivel previo al cambio de gobierno, los trabajadores públicos y del sector informal sufrieron una pérdida real del 16,1% en el poder adquisitivo durante los primeros diez meses del nuevo mandato. En contraste, el Ingreso Bruto Mixto (IBM), indicador asociado a la economía informal y actividades autónomas, aumentó su participación en la renta nacional, lo que expertos atribuyen más a un proceso de precarización que a un cambio estructural en el mercado laboral.