En marzo de 2024, la construcción y la industria argentina sufrieron caídas significativas del 42,2% y 21,2% respectivamente, evidenciando el impacto de la política económica bajo el gobierno de Javier Milei. La obra pública, paralizada durante su gestión, contribuyó a este declive, mientras que Milei aboga por la participación del sector privado en infraestructura.