Las intensas lluvias que azotan a Bahía Blanca desde la madrugada provocaron una crisis sin precedentes, con calles anegadas, viviendas inundadas y un hospital evacuado. En apenas nueve horas cayeron 300 milímetros de agua, superando ampliamente la media mensual. La ciudad quedó prácticamente paralizada: cerraron el aeropuerto, las actividades fueron suspendidas y las rutas de acceso sufrieron graves destrozos.