La Bienal Internacional de Escultura reunirá a Néstor Vildoza, de Argentina; Alex Sorokin, de Bielorrusia; Georgi Minchev, de Bulgaria; Mauricio Guajardo, de Chile; y José Carlos Cabello Millán, de España.
El concurso también contará con Francesca Bernardini, de Italia; Anna Teresa Rasinska, de Polonia; Furkan Depeli, de Turquía; Lyudmyla Mysko, de Ucrania; y Ulash Urakov, de Uzbekistán, quienes trabajarán en vivo durante la edición 2026.
Las esculturas ya emplazadas dialogan con la preparación de la nueva edición. Al finalizar el certamen, las obras realizadas durante la Bienal pasarán a ampliar el patrimonio artístico urbano de la ciudad.
El movimiento de camiones y equipos técnicos forma parte de la previa logística: cada espacio se prepara para recibir a los escultores que crearán sus obras en vivo frente a visitantes y residentes.
Entre esculturas permanentes y nuevos montajes, el predio exhibe una ciudad que incorporó el arte al espacio cotidiano y que desde 1988 construye una relación sostenida con la creación a cielo abierto.
En los sectores destinados al concurso internacional, las estructuras comienzan a delimitar los futuros puestos de trabajo. Allí, los artistas seleccionados podrán optar por trabajar con mármol travertino, acero inoxidable o ambos materiales
La maquinaria pesada interviene en una etapa menos visible pero decisiva: acondicionar el espacio donde bloques, chapas, herramientas y procesos creativos se transformarán en obras ante la mirada del público.
Desde los techos y las áreas de montaje, trabajadores ultiman detalles de una infraestructura pensada para acompañar diez días de programación gratuita, con arte, música, ferias y actividades para toda la familia.
Banderas, estructuras y visitantes anticipan el clima de una Bienal que reunirá a artistas de Argentina, Bielorrusia, Bulgaria, Chile, España, Italia, Polonia, Turquía, Ucrania y Uzbekistán.