Un país frente al lente
Muestra de fotoperiodismo Argentino.
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Foto: María Daniela Varela
La 37° Muestra de Fotoperiodismo Argentino reunió 145 fotografías seleccionadas entre 1.700 trabajos enviados desde distintos puntos del país. En sus salas, las imágenes recorren acontecimientos y escenas que marcaron la Argentina durante 2025. Entre los autores que integran la muestra se encuentran los reporteros gráficos Jorge Tello y Pablo Caprarullo, de Resistencia, Chaco.
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Foto: María Daniela Varela
El registro de Imagen Documental fue realizado durante el último día de la exposición. A esa hora, las salas estaban vacías y las fotografías quedaron como únicas protagonistas de un recorrido que durante los días anteriores había recibido numerosos visitantes.
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Foto: María Daniela Varela
Las imágenes se distribuyen por las salas como distintas ventanas hacia un mismo país. Política, actualidad, deporte, vida cotidiana, ambiente y cultura conviven en una selección construida a partir de miradas diferentes.
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Foto: María Daniela Varela
Un retrato ocupa uno de los espacios centrales de la exposición. Detrás de cada fotografía hay un momento irrepetible y la decisión de un reportero de detenerse allí para dejar registro de una persona, una escena o un acontecimiento.
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Foto: María Daniela Varela
La diversidad de temas también permite observar cómo el fotoperiodismo se mueve entre las grandes noticias y aquellas escenas que forman parte de la vida cotidiana. Cada imagen incorpora una parte diferente al relato colectivo de 2025.
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Foto: María Daniela Varela
Una de las fotografías expuestas muestra a un trabajador de prensa en medio de una cobertura. La imagen recuerda que el registro periodístico no ocurre desde afuera de los acontecimientos: muchas veces implica permanecer allí mientras los hechos se desarrollan.
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Foto: María Daniela Varela
En el último día, las sillas vacías y las salas despejadas ofrecieron una imagen diferente de la exposición. Sin el movimiento habitual de los visitantes, fue posible detenerse en los detalles del montaje y en la relación entre las fotografías.
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Foto: María Daniela Varela
Las imágenes permanecen inmóviles en las paredes mientras los acontecimientos que registraron ya quedaron atrás. Esa permanencia es parte del valor documental de la fotografía: conservar un instante cuando el momento original ya terminó.
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Foto: María Daniela Varela
Una selección de fotografías ocupa una pared mientras el espacio alrededor permanece en silencio. El vacío de la sala no modifica las historias retratadas; apenas cambia la manera de acercarse a ellas.
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Foto: María Daniela Varela
Los epígrafes acompañan las fotografías y aportan información sobre aquello que el encuadre no siempre puede contar por sí solo. El dato periodístico y la imagen se encuentran para transformar un instante en un documento.
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Foto: María Daniela Varela
La muestra reúne trabajos de distintos reporteros y reporteras, y con ellos diferentes maneras de observar la realidad. No existe un único encuadre posible para contar un acontecimiento: cada fotógrafo construye su propia mirada desde el lugar que ocupa.
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Foto: María Daniela Varela
En las paredes conviven escenas de distintos momentos del año. Separadas por fechas, lugares y acontecimientos, las fotografías encuentran dentro de la muestra un mismo espacio y comienzan a dialogar entre ellas.
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Foto: María Daniela Varela
El recorrido también permite observar la dimensión colectiva del oficio. Las 145 imágenes seleccionadas no pertenecen a una sola mirada: son parte de un trabajo producido por fotógrafos y fotógrafas que recorrieron el país durante 2025.
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Foto: María Daniela Varela
La exposición nació en 1981 y se mantiene de manera ininterrumpida desde entonces. Más de cuatro décadas después, continúa reuniendo fotografías que documentan aquello que ocurre en las calles, en los escenarios políticos, en los espacios deportivos y en la vida cotidiana.
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Foto: María Daniela Varela
El último día dejó las salas sin visitantes, pero no sin historias. Frente a las paredes quedaron las fotografías, los espacios vacíos y el silencio de una exposición que durante días estuvo habitada por quienes fueron a mirar. Para fotografiar ese momento también hizo falta esperar: porque incluso un lugar vacío puede contar algo sobre las imágenes que permanecen.