Historia
En la lucha por vencer al hambre
Un esfuerzo comunitario
Para superar hasta las trabas del Gobierno
Este establecimiento se encuentra en la calle Necochea 2160, en el barrio Colombia Granaderos, desde hace 4 años, lugar donde Katy Pintos alquila y vive con su familia. Este necesitado sector de la ciudad también sufre condiciones sanitarias deficientes, debido a la falta de asesoramiento y aplicabilidad de las medidas de prevención, por lo cual el dengue y la pandemia de coronavirus causaron estragos en la salud de los vecinos.
Con pocos medios económicos la encargada del sitio realizó las conexiones de los servicios de primera necesidad, como agua corriente, cloaca y electricidad, y fue mejorando las instalaciones hasta que tuvieran las condiciones mínimas para atender a los viandantes, suficientes para permitir que, en su momento, los chicos pudieran merendar en el lugar con la supervisión de personal docente, el cual ya no participa por motivos de fuerza mayor.Las vituallas, para ofrecer a los asistentes con necesidades, son adquiridas mediante el movimiento Evita, que canaliza los recursos del Gobierno (mercadería y distribución), y los colaboradores en la cocina y el servicio son beneficiarios de planes sociales, como el Potenciar Trabajo.
Las donaciones de particulares son poco frecuentes, y disminuyen cada vez más, causando una merma significativa en los últimos meses, haciendo imposible ofrecer más que un cocido con leche y a veces pan. En la actualidad, todos los que asisten al lugar -fundamentalmente chicos, pero también otros integrantes de la familia-, y que antes recibían comidas abundantes y nutritivas, solo pasan a retirar la escaza merienda (cocido con pan, a veces tortas fritas), la cual apenas impide que continúen desmejorando aún más las condiciones alimenticias de todo este sector de la población.