historias Corrientes, Capital 30 de abril de 2026

Trabajo Informal

Historia

La crisis del empleo

Trabajar en la sombras

El Paraná fluye con una parsimonia que engaña. En sus orillas, la vida transcurre en una tensión que los mapas de calor económico apenas logran esbozar.

Por María Daniela Varela Fotos: María Daniela Varela
María Daniela Varela
Fuente: María Daniela Varela

En Corrientes, el trabajo en negro no es una excepción a la regla; la mitad de los asalariados de la provincia, un 49% exacto vive y trabaja en un vacío legal. Es la quinta provincia con mayor informalidad de Argentina, una marca que supera por varios puntos el promedio nacional. 

María Daniela Varela
Fuente: María Daniela Varela

Aquí, la diferencia entre tener un recibo de sueldo o no tenerlo es, literalmente, la mitad de la vida: un trabajador registrado gana, en promedio, un 53% más que uno que no lo está. Son $1.155.231 frente a unos escasos $539.053. Esa brecha es la que define quién come y quién sobrevive. Aunque las estadísticas oficiales digan que la pobreza en Corrientes bajó al 31,3%, la realidad en la calle se siente distinta. Hay casi 30.000 personas en la provincia que están en la indigencia; gente que, aun trabajando, no llega a cubrir ni la mitad de la canasta básica. 

María Daniela Varela
Fuente: María Daniela Varela

Es un fenómeno que a nivel nacional tiene una estructura clara: el grueso del empleo en negro ocurre en negocios de menos de cinco personas y se ensaña con quienes tienen entre 25 y 44 años. Ya no se trata de "changas" de jóvenes, sino del motor principal de la economía local funcionando sin aportes ni seguridad social.Lo que más rompe el sentido común es que la educación dejó de ser un escudo. Casi la mitad de los informales del país terminó el secundario, pero terminaron también atrapados en sectores como la construcción o el servicio doméstico, donde la informalidad supera el 70%.

María Daniela Varela
Fuente: María Daniela Varela

En Corrientes, con 123.616 personas bajo la línea de pobreza, el trabajo dejó de ser un refugio. Hoy, para la mitad de los correntinos, tener empleo no significa tener futuro; significa apenas resistir el presente en una provincia que crece, pero que no los anota en ninguna lista.

Más vistas