Inflación en alza y cambios laborales agravan el escenario.
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Foto: María Daniela Varela
El mercado laboral comenzó 2026 con señales de fragilidad. Según la consultora C-P, los salarios reales del sector privado registraron en enero una caída del 1,3%, en un contexto de desaceleración de los aumentos nominales pactados en paritarias y una inflación que volvió a acelerarse hasta el 2,9%, el nivel más alto en diez meses.
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Foto: María Daniela Varela
El informe, dirigido por Federico Pastrana y Pablo Moldovan, atribuyó parte del deterioro a la dinámica de los convenios colectivos y advirtió que, sin una baja sostenida de la inflación, la pérdida de poder adquisitivo podría profundizarse. Desde la asunción de Javier Milei, los ingresos reales privados acumulan una merma del 1,3%, mientras que en el sector público el retroceso alcanza el 16,9%, de acuerdo con datos oficiales.
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Foto: María Daniela Varela
El deterioro también impactó en los haberes previsionales. La jubilación mínima que percibe el 60% de los adultos mayores perdió 4,8% desde mediados de 2025 y encadenó en enero su séptima caída consecutiva en términos reales. En paralelo, el gasto social volvió a reducirse, incluida la Asignación Universal por Hijo, que según C-P acumula un recorte real del 35% en la actual gestión.
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Foto: Joaquin Meabe
A este escenario se suma una marcada heterogeneidad sectorial: mientras el agro, la energía y la intermediación financiera muestran dinamismo, la industria y la construcción destruyeron 126.400 empleos registrados en los primeros dos años de gobierno, sin que los sectores en expansión logren compensar la pérdida. Además, aumentó la proporción de despidos dentro de las bajas laborales, en un mercado que exhibe tensiones crecientes.